Courier de l'Égypte - "Un trabajo por terminar": decepción y miedo entre los disidentes iraníes

"Un trabajo por terminar": decepción y miedo entre los disidentes iraníes
"Un trabajo por terminar": decepción y miedo entre los disidentes iraníes / Foto: ATTA KENARE - AFP

"Un trabajo por terminar": decepción y miedo entre los disidentes iraníes

Donald Trump les prometió un "cambio de régimen". Pero tras el reciente alto el fuego, los opositores iraníes se mueven entre la decepción y el miedo ante una república islámica que, aunque con su cúpula descabezada, se declara victoriosa.

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Altos cargos iraníes celebraron la tregua de última hora como un triunfo del sistema teocrático que tomó el poder con la revolución islámica de 1979 y que, semanas antes de la guerra, desplegó una mortífera represión ante un movimiento masivo de contestación.

Ahora, los grupos de defensa de los derechos humanos temen que las autoridades se sientan envalentonadas y lleven a cabo una nueva oleada de represión.

"Terminar en una situación en la que la república islámica se sienta victoriosa no es algo bueno", dice a la AFP en París un corredor de bolsa de 30 años desde la capital iraní.

"Tienen más confianza. Matan a más gente. Mantienen el internet cerrado. Todo será mucho peor", afirma este residente de Teherán, que pide anonimato por temor a represalias.

La ofensiva israeloestadounidense "parece como un trabajo por terminar. Creo que en algún momento habrá guerra de nuevo", agrega.

Simin, una profesora de 48 años en Teherán, se reconoce aliviada por el fin de los bombardeos tras vivir "aterrorizada hasta los huesos" en las últimas cinco semanas.

Pero, "al mismo tiempo, la continuación de la república islámica es igual de aterradora". "Estoy feliz por unos segundos pensando en el alivio de las bombas, pero me asustan las noticias de ejecuciones", explica.

Para Armin, de 34 años, si la guerra termina con la república islámica todavía en el poder "no hay beneficio para el pueblo".

"La república islámica hará pagar a la gente por todas las pérdidas que sufrió durante la guerra", asegura.

El guía supremo Alí Jamenei murió el primer día de la guerra, el más importante de una larga lista de altos dirigentes muertos por la ofensiva israeloestadounidense.

Pero algunas figuras clave sobrevivieron, entre ellos su hijo Mojtaba Jamenei, que lo sustituyó como líder aunque no ha sido visto en público desde entonces.

Y la máquina de guerra iraní ha seguido operativa durante el conflicto, al igual que los sistemas de represión.

- "Caza de brujas" -

Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán ha ahorcado en total a siete personas en conexión con las protestas de enero, seis de un grupo opositor prohibido y un sueco-iraní acusado de espionaje para Israel.

También se ha detenido a cientos de personas, muchas de las cuales habrían tenido que someterse, según oenegés, a confesiones forzadas en televisión.

Además, las restricciones en internet duran ya 40 días, según la empresa de monitorización Netblocks, quien señala que los iraníes padecen "una desconexión casi total del mundo exterior".

"El régimen nos ha demostrado que la represión es la única arma que tiene contra su gente", afirma a la AFP Raphael Chenuil-Hazan, director ejecutivo de la ONG Juntos contra la Pena de Muerte (ECPM) en París.

"La pena de muerte es su instrumento del miedo (...) Tememos profundamente una caza de brujas", asegura.

Durante las masivas protestas antigubernamentales de enero, Trump prometió enviar ayuda a los iraníes y exigió terminar con las ejecuciones.

Pero la tregua anunciada el martes se centra en el programa nuclear iraní y la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de hidrocarburos.

"La gente en Irán se da cuenta de que esto nunca fue una guerra sobre ellos o sobre sus derechos", dice Mahmud Amiry-Mogadam, director de la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.

"La escalada de la represión y las ejecuciones continuará independientemente de la guerra, porque las autoridades ven a su pueblo como la amenaza principal", explica a la AFP.

- "Nada ha cambiado" -

Los grupos políticos en el exilio tampoco esconden su decepción.

Reza Pahlavi, el hijo del último sah derrocado en 1979, todavía no ha hablado del anuncio. Pero su asesor Saeed Ghasseminejad escribió en X que "el alto el fuego es innecesario y dañino para los intereses nacionales de Estados Unidos".

Thomas Juneau, profesor de la Universidad de Ottawa, señala que si bien las autoridades cantan victoria, el país está debilitado económicamente. "Es una cuestión de cuándo, no de si, vuelven las protestas populares", asegura.

Las últimas protestas empezaron por el malestar con la situación económica pero evolucionaron en un movimiento más global que alcanzó su pico el 8 y 9 de enero. Las autoridades respondieron con una represión que, según oenegés, dejó miles de muertos.

"El régimen va a reprimirlos tan brutalmente como siempre", afirma Juneau, quien también prevé ataques a los disidentes en el extranjero.

En Teherán, el corredor de bolsa de 30 años considera que los ataques permitieron "ganar algo de tiempo" para Estados Unidos e Israel. "Pero, en realidad, nada ha cambiado para el pueblo de Irán".

R.Saied--CdE