Varios líderes europeos quieren una aplicación rápida del acuerdo con Mercosur, dice Von der Leyen
Varios líderes europeos desean que el acuerdo comercial con el bloque suramericano del Mercosur se aplique "lo antes posible", subrayó este viernes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.
El Parlamento Europeo recurrió el miércoles al Tribunal de Justicia del bloque para verificar la legalidad de este tratado de libre comercio, lo que suspende el proceso de ratificación durante un año y medio.
Pero, en tanto se evalúa, la Comisión tiene derecho a aplicar provisionalmente este pacto con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
"Aún no hemos tomado una decisión", pero "la cuestión de la aplicación provisional ha sido planteada por varios líderes" europeos, durante la cumbre que celebraron en Bruselas el jueves por la noche, afirmó Von der Leyen.
Entre estos dirigentes "existe un claro interés" en que este "importante acuerdo" se aplique "lo antes posible", aseguró.
Sin embargo, tal aplicación solo será posible cuando al menos uno de los países del Mercosur haya aprobado formalmente este pacto, recordó.
"Estaremos listos cuando ellos lo estén", aseguró Von der Leyen.
Previamente, Antonio Costa, el presidente del Consejo Europeo, el órgano que representa a los Estados miembros, había reclamado la puesta en marcha provisional del acuerdo. Según él, la mayoría de los Estados miembros están a favor.
Alemania apoya firmemente su rápida aplicación, al igual que España. Sin embargo, Francia se opone rotundamente debido a los temores que suscita para su sector agrícola.
Si Von der Leyen "llegara a imponer por la fuerza una aplicación provisional, ello constituiría (...) una forma de violación democrática", aseguró el jueves la portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon.
Este acuerdo debe permitir a la UE exportar más automóviles, maquinaria, vinos y bebidas espirituosas a América Latina, al tiempo que facilita la entrada en Europa de carne de res, aves de corral, azúcar, arroz, miel y soja sudamericanos.
Para sus detractores, esto va a trastocar la agricultura europea con productos importados más baratos y que no necesariamente cumplen las normas de la UE, debido a la falta de controles suficientes.
L.Amro--CdE