Falla la primera ejecución de una mujer en dos siglos en el estado de Tennessee
La ejecución de Christa Pike en Estados Unidos falló este miércoles, y la asesina convicta fue trasladada al hospital después de que los testigos vieran que seguía respirando tras recibir dos inyecciones letales, lo que llevó a suspender otra aplicación de la pena de muerte en el estado de Tennessee.
Pocas horas antes, la Corte Suprema estadounidense había dado luz verde para que Pike se convirtiera en la primera mujer en morir por inyección letal en ese estado sureño en 200 años.
"Esta noche, el estado de Tennessee una vez más falló en llevar a cabo una ejecución legal", anunció el equipo de defensa de Pike en un comunicado. "Christa está siendo atendida en un hospital cercano. No se nos ha informado sobre su condición", agregó.
Las autoridades penitenciarias de Tennessee no confirmaron públicamente el resultado de la ejecución, que incluyó dos inyecciones de pentobarbital, ni respondieron a una solicitud de información de la AFP.
"Las preocupaciones planteadas por la señora Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital en mal estado, ausencia de atención médica de emergencia disponible cuando, de forma inevitable, algo sale mal, y todo bajo un protocolo que sigue envuelto en el secreto", prosiguieron sus abogados en su declaración.
Tras el malogrado ajusticiamiento, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de otra ejecución prevista para este año y pidió una "revisión global por parte de terceros" de lo sucedido con Pike, según medios locales.
La reclusa estaba programada para ser ejecutada a las 10H00 locales (15H00 GMT) en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, donde varios testigos, incluidos periodistas, estaban presentes para la administración de las inyecciones.
"Parece que esto no salió como se suponía que debía salir", dijo el periodista de investigación John North, de WBIR, quien presenció la escena. "Cuando salimos del edificio, hasta donde sabíamos, probablemente seguía viva", añadió.
Siete reporteros que estaban en la sala para presenciar la ejecución dijeron en una transmisión en vivo que la mujer de 50 años cantaba y se movía en algunos momentos, se quejó de dolor en el brazo después de la inyección y estaba claramente viva y roncando antes de que los funcionarios penitenciarios los sacaran del recinto.
Durante la transmisión en directo, se pudo ver una ambulancia con las luces encendidas saliendo del lugar de la ejecución. No quedó claro si trasladaba a Pike.
El procedimiento de ejecución siguió adelante horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminara que podía proceder, con las juezas liberales Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson todas en desacuerdo.
- "Enfermedad mental grave" -
La última ejecución de una mujer en Estados Unidos fue la de Amber McLaughlin, en 2023 en Misuri (centro), quien fue también la primera mujer transgénero ejecutada en el país.
En Estados Unidos, sólo 18 mujeres han sido ejecutadas desde 1976, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
La ejecución de Pike debía ser la número 30 desde comienzos de año en Estados Unidos, 16 de ellas tan solo en Florida (sureste). Todas se realizaron mediante inyección letal.
Pike fue condenada a la pena capital por el homicidio de una compañera de clase, hace tres décadas, a la edad de 18 años.
Pike y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer en un campamento de formación profesional para jóvenes. Su pareja, que entonces tenía 17 años, fue condenada a cadena perpetua.
El asesinato en 1995 atrajo la atención nacional después de que el cuerpo de Slemmer fuera hallado con una estrella de cinco puntas grabada en el pecho, símbolo que suele asociarse con el satanismo.
"Tenía 18 años cuando cometió su delito, y sufría una enfermedad mental grave", escribieron sus abogados en una petición de clemencia al gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien esta semana rechazó intervenir.
Pike padecía trastorno bipolar y estrés postraumático desde la infancia, pero no fue diagnosticada hasta después de su condena a muerte, según sus abogados.
"Era una niña que soportó violaciones reiteradas, violencia sexual, abandono y traumas profundos", añadieron.
La Corte Suprema ya había rechazado el martes una solicitud para suspender la ejecución.
Un grupo de expertos de la ONU había instado al gobierno de Estados Unidos y a las autoridades de Tennessee a "detener de inmediato" la ejecución y conmutar su sentencia de muerte.
A.Ahmad--CdE