El papa hace un alegato a favor de los inmigrantes en el Congreso español
El papa León XIV pidió este lunes respuestas internacionales al "trágico drama migratorio" y respetar la vida "desde su concepción", en un discurso ante el Parlamento español largamente ovacionado.
En el tercer día de su visita a España, el pontífice se reunirá además con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, si bien algunas asociaciones de afectados se quejaron de haber sido excluidas.
"Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello, es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración", dijo en su discurso ante los parlamentarios españoles.
El discurso del papa, largamente aplaudido por los parlamentarios y despedido al grito de "¡Viva el papa!", tuvo como eje central la dignidad del ser humano, con referencias a los juristas de la Universidad de Salamanca, al Quijote y a Miguel de Unamuno.
Sostuvo que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural", en un discurso pronunciado en el Congreso de los Diputados.
"Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas", añadió.
El sumo pontífice hizo este ruego en un momento en que el gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, con el que mantuvo un encuentro privado este lunes, quiere inscribir el derecho al aborto en la Constitución, tras haber aprobado una ley de eutanasia en 2021.
- Reunión con víctimas de violencia sexual -
Asimismo, León XIV afirmó que "las armas pueden imponer un silencio temporal pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera".
"Por eso", añadió en su discurso, "preocupa que, en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional", sentenció.
En cuanto a un tema espinoso para la Iglesia, el pontífice se reunirá con víctimas de abusos sexuales por parte del clero, un encuentro que, según la prensa española, tendrá lugar a puerta cerrada este lunes por la tarde en la Nunciatura Apostólica en la capital española.
Pero varias asociaciones de víctimas que por años han denunciado la opacidad de la Iglesia en este tema lamentaron no haber sido invitadas y se congregaron ante la sede de la Nunciatura para expresar su malestar.
"Creo que el papa tiene que ser consciente que pierde una oportunidad de oro para comprometerse con las victimas en Espana y se va con una visión muy sesgada", dijo a la AFP este lunes Juan Cuatrecasas, portavoz de la asociación Infancia Robada.
En el vuelo que lo llevó a Madrid el sábado, el papa de 70 años dijo que "los abusos son una llaga todavía abierta" para la Iglesia.
El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de izquierda español y la Iglesia firmaron en marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales, tras años de reticencias y opacidad por parte de la jerarquía eclesiástica.
El rey de España, Felipe VI, saludó la "claridad y firmeza" del papa frente a los abusos sexuales, al darle la bienvenida el sábado en el Palacio Real.
- Canarias, el colofón -
Después de celebrar una misa con 1,5 millones de asistentes, según los organizadores, el domingo en pleno corazón de Madrid, el papa encabezará la tarde del lunes otro acto masivo en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid.
El martes viajará a Barcelona para un día después bendecir la nueva torre de la basílica de la Sagrada Familia, ahora la iglesia más alta del mundo.
En las islas Canarias, el jueves y viernes, León XIV se unirá a Sánchez para rendir homenaje a los miles de migrantes que han muerto intentando alcanzar Europa.
Contrariamente a otros países vecinos, el Gobierno de Sánchez impulsó recientemente un amplio plan de regularización de migrantes sin papeles, que debería normalizar la situación de medio millón de personas, en su mayoría latinoamericanas.
La medida le valió fuertes críticas de la derecha y la extrema derecha.
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C.Rashad--CdE